Editorial: Toromítico
336 páginas
Una guía clara, cercana y llena de recursos prácticos para responder a los desafíos cotidianos de la crianza: desde el sueño o las rabietas hasta la autoestima, los miedos o el manejo de las emociones y las conductas difíciles.
Llenos de amor y dudas, los primeros años de crianza están marcados por preguntas que muchas veces no sabemos a quién hacer: ¿Estoy actuando bien? ¿Por qué mi hijo se enfada tanto? ¿Cómo pongo límites sin dañarlo? ¿Es normal lo que siento?
Este libro nace para acompañarte. Con la sensibilidad y la experiencia de más de veinte años orientando a familias, Gabriela Leonardt ha creado un solucionario para padres y madres que comienzan este viaje.
Nadie nos enseña a ser padres hasta que lo somos.Organizado de la A a la Z y pensado para que puedas consultarlo cuando lo necesites, Guía urgente para criar con calma no es un manual rígido, sino un compañero de camino. Porque criar no es tener todas las respuestas, sino aprender a observar, escuchar y crecer junto a nuestros hijos.
Tengo que empezar esta reseña admitiendo que no he leído este libro entero aún, pues no lo considero un libro normal, sino una guía que tú consultas según tus inquietudes. Sin embargo, quiero hablaros de él, aunque no lo haya leído completo, porque me parece un manual muy interesante e imprescindible en cualquier hogar con niños. Tengo este libro lleno de post-its y con párrafos enteros subrayados, yo, que jamás marco un libro, y es que está lleno de ideas, sugerencias, consejos para resolver problemas que se dan en todas las familias. El libro trata una relación de temas que vienen enumerados en su índice, temas sencillos y otros más complejos, que van desde el aburrimiento hasta la impulsividad, el sueño, la timidez, los valores. Hay un total de cincuenta capítulos, por lo que los temas tratados son muy variados y la mayoría de ellos muy, muy interesantes: apego, autocontrol, autonomía, celos, divorcio, empatía, frustración, juego, límites, mentiras, miedos, pantallas, pérdidas y duelo, rabietas, sensibilidad, sexualidad, etc.
No he leído muchos libros sobre crianza a lo largo de mis dos maternidades, pero sí sigo por redes sociales cuentas sobre el tema y tengo un montón de trucos guardados en capturas de pantalla a las que pocas veces regreso. Me ha encantado encontrarme con esta guía, a la que no voy a tratar como libro, pues no se trata de leerlo, marcarlo como leído y guardarlo. Yo lo tengo siempre cerca, en la mesita de noche, en la del comedor o por ahí a la vista, y a veces vuelvo a él y rescato capítulos que ya he leído, páginas que tengo subrayadas y marcadas para localizar antes consejos que me han parecido muy interesantes o que he probado y me han resultado útiles, que me han funcionado.
Como he dicho, no lo he leído completo aún, no todos los temas me interesan por el momento, aunque seguro que más de uno me viene bien en el futuro, ya sea para mi primer hijo, de cinco años, o para el segundo, que aún no tiene uno. Hay temas que por ahora no me afectan y por ello los he dejado de lado. Tampoco lo he leído en orden, he ido seleccionando lo que más me ha interesado, lo que me ha hecho falta en un momento concreto, y os puedo asegurar que es una fuente de sabiduría en cuanto a la crianza, que he sacado ideas de aquí que no he visto en otros lugares y me han salvado en más de una situación. Hay un tema en particular al que he regresado varias veces, el de la impulsividad, la gestión de la rabia. A mi hijo nunca le ha funcionado muy bien el consejo de respirar cuando siente rabia; en ese momento de subidón emocional no suele estar por la labor de concentrarse en la respiración. En este libro he encontrado soluciones diferentes que sí me han funcionado y ahora veo cómo mi hijo, de forma natural y sin que yo se lo diga (aunque no siempre, todo hay que decirlo, yo tampoco podría), empieza a dar saltos para liberar energía y no emplearla, por ejemplo, pegando.
También me ha sacado de algún que otro apuro este libro, por ejemplo, con el tema de la pérdida y el duelo, tan complicado de tratar con niños pequeños, tan delicado, y que, por desgracia, nos ha tocado vivir con un familiar cercano. Son muchísimos los temas que aquí se abordan, muy interesantes todos. A mí me queda aún para terminar el libro, pero lo que he leído hasta el momento me ha resultado de gran utilidad. Doy gracias a la autora por haber compartido con nosotros esta joyita que tanto me ha ayudado a mí y que, seguro, ayudará a muchos padres, madres, educadores y convivientes con niños.
Para terminar, hay una cita del inicio de la guía que tengo marcada y que, sin duda, hizo que me parara a reflexionar. Son unas palabras que me he repetido muchas veces y que he repetido a otros. «Amar a los hijos es aceptar su realidad, no negarla, y crecer juntos desde allí [...]. Debemos respetar su personalidad, sin apegos a modelos preexistentes ni esperar que carguen con nuestras expectativas como padres y educadores». Qué importante es dejarlos ser, aunque haya cosas que no nos gusten. Quererlos tal y como son, aceptarlos, apoyarlos, y no lamentar cómo nos gustaría que fueran. Es algo que me repito en ocasiones y que me aporta calma.






Traductora literaria. Devoradora de libros. Con la cabeza en las nubes.





