25 septiembre 2026

Reseña: La última carta, Rebecca Yarros

La última carta
, Rebecca Yarros
Traductora: Yara Trevethan Gaxiola
Editorial: Planeta
528 páginas

Beckett,
Si estás leyendo esto ya sabes cómo va eso de la última carta. Lo conseguiste, yo no tuve la misma suerte. No te sientas culpable porque sé que si hubiera habido la mínima posibilidad de que me salvaras lo habrías hecho.
Necesito una última cosa de ti: deja el ejército y ve a Telluride. Mi hermana pequeña está criando a sus gemnelos sola. Es demasiado independiente y no aceptará ayuda fácilmente, pero ha perdido a nuestra abuela, a nuestros padres y ahora a mi. Es demasiado para una sola persona. No es justo. Y además hay algo más que no sabes que está rompiendo a la familia, así que necesitará más ayuda que nunca. Si yo no estoy significa que no puedo estar por Ella, no puedo ayudarles, pero tú si que puedes, así que te ruego, como mi mejor amigo, que cuides de mi hermana, de mi familia. Por favor no dejes que lo afronte sola.

Ryan.


No he leído nada de Rebecca Yarros antes de esto. No conozco su famosa serie que a tantos tiene enganchados, pero la autora es tan famosa y tan querida que vi este libro en la librería, leí que era de amor y decidí llevármelo. A pesar de que últimamente solo audioleo. A pesar de que me cuesta mucho encontrar el tiempo para leer en papel. Lo compré. Lo cogí. Lo empecé. Y lo abandoné. Porque no era solo una historia de amor. Era una historia de cáncer infantil. Y yo la empecé justo cuando acababa de ser madre por segunda vez. No era el momento. Decidí no sufrir. Decidí abandonarlo. Y un año después lo volví a empezar con la idea de centrarme en la historia de amor y dejar un poco de lado en mi cabeza la parte dramática (cosa difícil, pues ocupa gran parte de la novela). Y hoy os voy a hablar de qué me ha parecido la primera novela que he leído de esta autora a la que todo el mundo adora.

Como he dicho, apenas leo en papel porque no encuentro el momento en el que poder tener encendida una luz para poder ver y tener los cinco sentidos puestos en un libro sin que haya grititos, risas, golpes o ruido en general a mi alrededor. Pero con este libro lo logré, fue mi primera lectura en papel después de muuuuuucho tiempo, y eso ya dice mucho de él. Leí La última carta con ganas y avancé casi sin darme cuenta. En los momentos que tenía, siempre elegía leer y apartaba toda distracción. Es un libro que se lee muy fácil, que te engancha y que gusta. A pesar de la temática. No he disfrutado de la historia más dramática, aunque me ha gustado mucho la trama de los personajes principales y cómo sus caminos van encontrándose a pesar de su renuencia. Me he descubierto leyendo sin parar, sin mirar a mi alrededor, sin echar un vistazo siquiera al móvil. Y eso me encanta. A pesar de que la lectura, en su conjunto, no me haya parecido una maravilla, y os diré por qué: el final.

La última carta es un libro que te invita a sufrir. La temática principal es complicada, no solo habla de cáncer, sino de cáncer infantil: la hija de seis años de la protagonista está enferma. Qué durísimo leer sobre esto. Pero la historia no acaba ahí. La protagonista es una sufridora, ha perdido a sus padres, acaba de perder a su hermano, cría sola a sus mellizos y ahora su hija está gravemente enferma. Él tampoco se queda atrás, arrastra una vida solitaria y triste. Todo el ambiente de la novela es triste, se respira drama ¿y el final? Voy a ser clara: me parece un final muy poco merecido, un final que no viene a cuento, que ni se espera, ni se quiere. Parece que la autora ha rebuscado en la chistera del drama y se ha sacado una carta que no correspondía, una carta lacrimógena que no venía a cuento. Lo siento, el final me ha destrozado la opinión general que tenía de la historia. Y eso que me esperaba un final triste, pero no este final triste.


Dicho esto, repito: me ha gustado leer este libro, he disfrutado de los personajes, de la historia de amor, de esa típica trama romántica de dos personas que quieren, pero no pueden o creen que no pueden o no se permiten poder. Hacía tiempo que no leía algo así, y este género me ha encantado siempre. He leído rápido este libro y he sufrido con él. Pero no compro ese final. No me lo esperaba y no lo quiero. Creo que desmerece la historia por completo.

23 septiembre 2026

Novedades de septiembre 2026

¡Buenos días! Sí, estamos ya a más de mediados de mes, pero no quería dejar pasar la ocasión de publicar la lista de novedades de septiembre, que, además, este siempre suele ser un mes bastante interesante en cuanto a nuevas publicaciones. ¡Allá vamos!

21 septiembre 2026

Reseña: Mi pequeña flor, Jo Lodge

Mi pequeña flo
r, Jo Lodge
Editorial: Edelvives
10 páginas

Este original libro de cartón ha sido pensado para acompañar el juego y el desarrollo desde los primeros meses de vida. Con elementos interactivos y seguros, la colección Bebé Juegos invita a explorar, tocar y mirar, despertando la curiosidad natural de los más pequeños.


Si tuviera que decir cuál es el libro preferido de mi bebé de dieciséis meses en este momento, diría, sin temor a equivocarme, Cucú Calabaza. Ya está en una edad en la que le gusta mucho toquetearlo todo y descubrir los mecanismos y el funcionamiento de lo que le rodea. Ahora le encanta ese libro porque le gusta tirar de las solapas, sacar páginas y mover ilustraciones. Y con mucho pesar he de admitir que lo ha destrozado de tanto usarlo, aunque he conseguido pegarlo y que sigan funcionando los elementos extraíbles. Y, como le gusta tanto, mi última compra para él fue este libro similar: Mi pequeña flor.

Se trata de un libro de un tamaño más grande y con diferentes elementos para que él explore. Tiene pestañas para mover diferentes partes: la flor de la cubierta, a la que se le mueven las rayitas y crea un efecto muy chulo; una flor de la que aparece una abeja (la favorita de mi peque); una mariposa a la que se le despliegan las alas y otras tantas sorpresas más. También hay un espejito al final, un elemento que le hace mucha gracia. 

El libro es de cartón duro, muy resistente, aunque yo por ahora tengo mucho cuidado de estar con él cada vez que lo coge, porque de tanto tirar para sacar las hojas puede romperlo, como le pasó con Cucú Calabaza. A él le encanta, puede tirarse un rato grande con él sin aburrirse y haciendo el ruidito de la abeja cada vez que aparece de la flor. Ha sido todo un acierto.